Estás creciendo en mi alma. Poema.

Estás creciendo en mi alma.

No pensaba amar más
porque los años altos
ya no me hacen dar saltos
sin mirar hacia atrás.

Yo ya me había entregado
al tiempo y su dictamen
y que ningún examen
ya hubiera presentado.

Pero has aparecido
con esa juventud
que mella mi inquietud
con aspecto florido.

No niego que al comienzo
fue difícil creer
que pudiera tener
el color de tu lienzo.

Con almanaque en calma
me encuentro tan contento
que con el sentimiento
estás creciendo en mi alma.

Sé, eres igual que hierba
que sube cada día
dando a la vida mía
frescor en la reserva.

Ese amor estupendo
es como tú: una flor,
que con luz y color
en mi alma va creciendo.

Tus fotos del recuerdo.

Tus fotos del recuerdo.

Tengo guardadas tus fotos
para que en algún momento
las saque con sentimiento
y empate los sueños rotos.

Sé que ya tu pensamiento
quedó -para mi tristeza-
sin espacio en tu cabeza
ni lágrima en tu lamento.

Apenado en esta mesa
las miraré en cualquier rato
con el dolor tan ingrato
que con angustias estresa.

Para mí eres un relato
sin principio ni final,
de argumento natural
que olvidarlo siempre trato.

Fotos de rico panal
que en silencio saboreo,
y en cuyas lecturas veo
un mensaje personal.

Seguiré con el deseo
de recuperar tus huellas,
pero esas fotos tan bellas,
para mí son un trofeo.

Mi campo. Soneto decasílabo.

Mi campo.

Allá en el campo donde nací
hay muchas flores de brillo terso,
y aves vistosas que para mí
son las más bellas del universo.

Existe el cielo que jamás vi
y el mar más bello visto al reverso,
y yo por eso le canto así
con toda el alma mi fresco verso.

La lluvia cae siempre a montones
sobre los techos con sus canciones
que dulce arrullo me dan a mí.

En las mañanas cuando despierto
a Dios doy gracias al ver cubierto
el lindo campo donde nací.

Mariela de Venezuela. Coplas venezolanistas.

Mariela de Venezuela.

Me embelesó esta mañana
tu nombre lindo, Mariela,
que asimilé en el momento
también el de Venezuela.

Es como el bonito cielo
convertido en azul tela,
y suena las bellas notas
de la canción Marisela.

Semeja una mariposa
que por claro espacio vuela
cual cromática bandera
que un arcoíris amiela.

Mariela sabe a guyoyo
que en madrugada se cuela,
y Venezuela al cantío
del gallo de fina espuela.

Mariela es la algarabía
de negros con su rochela
que en el canto de guaraña
dibujan a Venezuela.

Mariela baila el joropo
con alpargatas de suela,
y atiza leña al fogón
para avivar la candela.

Venezuela el turpial tiene
cual vistoso centinela
que viste amarillo y negro
en un plumaje de vela.

Mariela es preciosa flor
de hermoso tinte a canela
que proyecta en sus anhelos
las gamas de una acuarela.

En ambas se halla el prodigio
constituido en escuela,
¡y a Mariela quiero tanto
como quiero a Venezuela!

Me miré en el espejo. Poema.

Me miré en el espejo.

Después de varias veces
abusar de lo ajeno,
sentí en el corazón
un cruel remordimiento
y cuando llegué al baño
me miré en el espejo
y me volví yo ese hombre
a quien le hacía eso.

Con el puño cerrado
y reclamante gesto
golpeé con amargura
e imaginé al momento
a la pareja mía
con ese hombre en el hecho,
y me salí en carrera
lleno de desespero.

Luego la llamé a ella
para el caso concreto
de no traicionar más
a dos seres honestos
que a partir de ese instante
recobraron respeto
y volví a ser el mismo
que miré en el espejo.

Personajes y valores de mi tierra. María Luisa.

Personajes y valores de mi tierra. Número 3. María Luisa.

(La maravilla en unas manos).

María Luisa Ruiz de Celis es una educadora jubilada, de 83 años, y oriunda de mi pueblo natal Las Mercedes del Llano, que al igual que mi familia, ella, su esposo e hijos se vinieron a vivir a San Juan de los Morros, tal vez en 1966, en procura de que sus hijos continuaran estudios de bachillerato.

Llegué a ser compañero de trabajo de María Luisa desde 1981 hasta el 2000 en la Casa de los Niños La Paraulata, y destacaba por las excelencias y maravillas que lograba hacer con sus alumnos, y que luegose transformó en preescolar, en 1985.

Indudablemente, que el preescolar más bonito y adornado de manera exquisita era La Paraulata porque María Luisa, de cualquier material hacía un objeto que decoraba la institución, y tanto era así que de modo exclusivo, iban personas a observar y detallar cuanto había de ornato.

En los actos de Navidades, carnaval y fin de año escolar, resaltaba su trabajo, y hasta un desfile de modas de niños de ambos sexos pasaban por una pasarela ideada por ella.

Lo que más me llamaba la atención eran las enormes culebras que elaboraba María Luisa, con las cuales montábamos danzas de mucho colorido. Una vez hizo una como de 10 metros, y usaba trapos viejos o que estaban abandonados.

En artesanía también sobresalió pues dedicaba mañanas enteras a esa labor, junto con sus alumnos.

A continuación, unas gráficas que me ha facilitado Tibaire Celis Ruiz, y que pertenecen al viejo álbum de María Luisa, el cual fue desempolvado por sugerencia mía para elaborar esta publicación.

Doy gracias Dios por haber compartido y laborado con María Luisa.

@lecumberre es calidad, creatividad y originalidad.

Dios me hizo poeta. Redondillas.

Dios me hizo poeta.

Bajo la luz de un candil
yo nací el cincuenta y cuatro
oyendo el sonoro cuatro
y viendo el potro cerril.

Sucedió en la tierra hermosa
de Las Mercedes del Llano
donde mi Dios soberano
puso mano prodigiosa.

Con el canto de los gallos
despertaba en la mañana
en mi amada zona llana,
y jineteando caballos.

Crecí en ese campo mío
en medio de humilde gente,
y aprendí que gentilmente
se engrandece el señorío.

Un libro de poesía
me dio mi hermano mayor
que con fogoso fervor
leía de noche de día.

Con redondilla y cuarteta
desarrollé ese talento,
y el Señor con su portento
hizo que fuese poeta.

Con dedicación entera
que el corazón siempre quiso
autoadquirí en compromiso
no ser poeta cualquiera.

Hoy bajo luz de alborada
como poeta en su giro,
escribo cuando me inspiro,
y si no, no escribo nada.

Sábado infantil. Mi trompo. Poema número 1.

Mi trompo.

Agarro mi trompo,
le enrollo un guaral,
y en tiro genial
¡la zaranda rompo!

Mi trompo bonito,
chico y barrigón
clava su clarito
perrito pegón.

Le suelto cabuya
de cualquier color,
y forma una bulla
como un roncador.

El viejo Vicuña
con gracia sin par
lo coge en la uña,
y lo hace bailar.

A veces se vuelve
como una cebolla
cuando se resuelve
a picar la troya.

Agarro mi trompo,
le enrollo un guaral,
y en tiro genial
¡la zaranda rompo!

Mis notas del idioma. La inevitable extinción del punto y coma.

La inevitable extinción del punto y coma.

Sucede como esos hechos de cada día, en que el paulatino desuso hace que se caiga en el olvido, y este es el caso del punto y coma (;), que cada vez deja de emplearse en las escrituras.

Todo se debe a que la coma (,) ha venido ocupando de espacios cortos en un párrafo, mientras el punto y seguido se encarga de pausas largas.

Dentro de un tiempo no muy extenso, es casi seguro que ya ni se acordarán del punto y coma.

Es la nota del idioma para el día de hoy.

Que Dios les bendiga hoy y siempre.