Primer taller de instrumentación musical en educación preescolar.

Primer taller de instrumentación musical en educación preescolar.


Hoy se realizó la implantación del Primer Taller de Instrumentación Musical en Educación preescolar, en las instalaciones del centro preescolar Los Llaneritos, de San Juan de los Morros, y quedé muy complacido por la experiencia, intervención y motivación de cada participante de esa institución.

Fue a la 1 pm, y por razón de que los niños duermen a esa hora, no todas las maestras pudieron intervenir en la alegre actividad, que duró 1 hora y unos 20 minutos, todo debido a que los puntos tratados son sencillos y de fácil asimilación por docentes y personal administrativo.

El orden preestablecido se fue llevando con normalidad, debido a que se trabajó con el pulso, el acento y el ritmo, que fueron un verdadero disfrute y deleite, y la propia directora Raquel Hernández decidió desentenderse de la presión al frente de tal oficina, y se sumó de manera espontánea y activa, al encargarse de una pandereta que nunca soltó, y con la que cumplió a cabalidad con los objetivos trazados.

Dos caballeros de otra área se agregaron a la dinámica musical, y rindieron de manera efectiva con sus charrascas, cuatro infantil y palitos. Las docentes estuvieron muy atentas, y tocaron instrumentos como tamborcito, y toc-tocs y un pandero.

Fue muy productivo, y creo que se asimiló por completo lo que se planificó, en aras de poner en práctica estos conocimientos con los niños, a partir de mañana mismo, de una vez.

Las canciones que sirvieron de guía para los ejemplos fueron: Cantemos, cantemos, Niño lindoMi burrito sabanero y Fuego al cañón.

La instrumentación musical en educación preescolar es una herramienta que puede ser de mucha utilidad, si se lleva con cuidado al niño, y se tiene mucha paciencia, sobre todo, con el ritmo, que es el único que puede presentar inconveniente, pero todo va de acuerdo con las canciones seleccionadas, y las que se emplearon son ideales para este trabajo.

Los niños de preescolar son de mucho entretenimiento y propensión al aprendizaje sencillo y con cariño.

Estoy seguro del interés que despertará en los niños el hacer que toquen instrumentos aplicando pulso, acento y ritmo en cualquier pieza musical que sepan, o que se les enseñe.

En otra época del año, se puede aplicar La manzanaEl payasito o Los pollitos.

De esta manera se da inicio a una larga agenda por muchos preescolares del municipio Juan Germán Roscio, y le doy las gracias a Dios, por permitir momentos mágicos así.

Gracias a la docente Teresa Yegüez.

Que Dios nos bendiga cada día.

Mirósclates. Microrrrelato de m infancia.

MIRÓSCLATES.


¡Qué y cómo te pudiste haber imaginado que me iba a acordar de ti, Mirósclates, después de 58 años!

Sí, hoy llegó a mi memoria tu rostro de hombre catire curtido, y de ojos azules castigados por las inclemencias del sol.

Tu cabello negro, a través del peine de la evocación, alisó la senda para traerte en este instante con aquella vocecita orlada de capullos de ternura, para las muchachitas que se volvían tremendas.

—No llores, mi «Caridaíta», que te van a salir los fantasmas. ¿Por qué no te comes una chupeta?

Y luego, cuando llegaba montado en su bicicleta de reparto, la alegría viajaba en ese cajón dadivoso pues, de seguro, Mirósclates traía caramelos, frutas, o uno que otro juguete, como gurrufíos, trompos o dados, para que nos pusiésemos a jugar, y todo de acuerdo con la época del año.

Ahora me pongo a recordarte. Ni un indicio de maldad. Ni una muestra de disgusto ni desacuerdo hacia persona alguna, Mirósclates.

Cuando mi familia decidió mudarse, a ti te quedaba poco tiempo de vida porque ya estabas viejo, Mirósclates.

Pero ¿cómo no recordarte con cariño? Aquella bondad, aquellos gestos de amigo imperecedero nunca dejaban de emanar de tu forma de ser.

Nadie más te volvió a mencionar, Mirósclates, desde que nos vinimos a la ciudad. Y ni mi mamá ni mi papá nunca más volvieron a decir tu extraño nombre. Mirósclates. No sé de dónde proviene, pero sí lo asocio a filósofos o personajes de la historia como Aristócrates, Aristóteles o Aristófanes.

Sí, fuiste un filósofo para los niños de entonces, y ni siquiera la maestra nos trataba como tú.

Te remembro con ese afecto de aquellos tiempos, Mirósclates, y ya quisiera que te pasearas de nuevo con tu bicicleta de reparto, para hacerte un piquete de niños contentos de esperarte.

Gracias a Dios por esta memoria.

El profesor Eufracio y mi error en conjugación de un verbo. Microrrelato personal.

El profesor Eufracio y mi error en conjugación de un verbo.


Mi apego, afición y amor por las reglas del idioma castellano, son producto de una experiencia como alumno de 4to. año.

Y eso acaeció desde 1971, cuando estudiaba en mi liceo, y un profesor de nombre Eufracio García me mandó leer una referencia histórica de las que él acostumbraba pedir en su materia Historia Contemporánea de Venezuela, y se me ocurrió escribir la «trágica y afortunada» conjugación «introducieron».

El profesor, muy sorprendido y contrariado, orientó su oído ante esa conjugación errada, y me hizo repetir ese párrafo, pero por más que repetía, todo seguía igual. No me dejó terminar el trabajo, y me pidió que me sentara.

Llegué a casa muy preocupado, y buscando la explicación de por qué no me dejó terminar mi escrito, que tenía la equivalencia a 2 cuartillas. Y nada que daba con la falla. Pero como al tercer día, hice énfasis en la palabra que había ocasionado mi desliz.

«Intrudcieron». ¡Eureka! Esa era la razón valedera del acontecimiento. Fue fácil que al preguntarle a mi hermana mayor, de nombre Migdalia, y esta me aclaró:

—¡Hermanito! Es evidente que fue por haber utilizado mal esa conjugación porque, lo correcto es: «introdujeron».

Me dio pena con mi hermana, y desde ese día me prometí dedicarme al buen uso del idioma y, recién graduado de bachiller, recibí unas horas de inglés, en 1976, y en 1977, y paralelamente, di clases de castellano en un liceo. Y Eufracio no se me olvidaba.

Durante esos mismos años, enviaba mis escritos acerca del idioma, al periódico El Nacionalista, cuyo nombre asignado era «Hablando mejor», una columna que salía los domingos , y recibía muy buenas críticas. Y Eufracio no se me olvidaba.

Como en esos tiempos los profesores graduados en cualquier especialidad eran muy pocos, tenía muchas horas de ambas materias, que cumplía en 2 liceos.

Fui desarrollando la poesía y las reglas del idioma semanalmente, hasta más o menos llegado 1997, cuando me fui al otro periódico La Prensa del Llano, y en ese tabloide seguí desarrollando lo relacionado con el castellano. Y Eufracio no se me olvidaba.

¿No cometí más errores? Sería radicalizar una mentira. En las redes sociales se pasa por errores ortográficos, de los que nadie está exento de cometer.

En esas redes es donde Eufracio ha debido pasar por muchos más disgustos, no solo por el «introducieron» que le provocó aquella rabia, sino por los mil usos errados que se dan al castellano.

Doy gracias a Dios por haber asimilado esa lección, y les confieso que Eufracio nunca, nunca se me olvida.

Bendiciones de Dios para todos.

¿Qué comemos hoy domingo? ¡Saboso coporo frito!

¿Qué comemos hoy domingo?


¡Sabroso coporo frito!


Prodiga el gusto exquisito
que en las cuestiones de gozo
no existe algo más sabroso
¡que comer pescado fito!

Y de modo facilito
les traigo aquí la receta
con despliegues de poeta,
y quede bien preparado.

Se relaja ese pescado
con el filo de un cuchillo,
y de color amarillo
va a tender a ser marrón.

Para la mejor sazón
la manteca de cochino
extraída del tocino
se usa para la fritura.

Se sentirá sabrosura
con sal para la mención,
y rodajas de limón
se echan sin exagerar.

Y listos a terminar
el coporo que bien sepa,
se come con una arepa
o yuca para gustar.

También se puede agregar
una sencilla ensalada,
y bebida preparada
para el rico paladar.

La lección de Madelene Rosemary. Microrrelato.

La lección de Madeleine Rosemary.


Desde su juventud, siempre se creyó que la vejez y los problemas de salud nunca la iban a afectar, pues estimaba que era invulnerable ante cualquier situación, o enfermedad, por lo que cuando veía a alguien en silla de ruedas o con un bastón, se iba al otro lado de la acera.

Igualmente, como era de una belleza y hermosura impresionantes, no aceptaba sino que la cortejaran hombres guapos o adinerados, o en su defecto, de resaltante posición social y económica, Asistía a reuniones sociales y solo trataba con gente profesional o de recursos, y no dejaba que se le acercase ningún mendigo ni persona maltratada por el infortunio.

Así era Madeleine Rosemary, quien provenía de una familia acaudalada, y que le complacía todos los caprichos y necesidades que tuviera porque era hija única. Por cierto, se había titulado en odontología, y aunque tenía un consultorio dotado de todos los modernismos, no ejercía, y les daba oportunidad a otras que se habían graduado con ella.

Y, como la vida es impredecible, unos años más tarde, Madeleine Rosemary comenzó a vivir experiencias que le llegaban de manera negativa. Su mamá sufrió un accidente, y tuvo que precisar de una silla de ruedas, y era ella quien tenía que trasladarla cuando estaba libre, porque el padre entró en quiebra de sus empresas, y ella misma tuvo que ocuparse de su consultorio desde las 8 hasta las 12, y desde las 2 hasta las 6.

Le estaban sucediendo todas las cosas que pensó que nunca podría experimentar, por tratarse de Madeleine Rosemary.

El papá se enfermó, y tuvo que ayudarse con un bastón para caminar, y así empeoraba el panorama de la muchacha, que empezó a notar y a sentir en carne propia lo que produce un desaire o np ser tomado en cuenta por los demás, y sobre todo, por esas amistades con las que siempre se codeó a lo grande.

¡Qué mala suerte o coincidencias, estaban aconteciendo en la vida de la mujer que se forjó un mundo en el que no habría debilidades! Sus ojos se abrían como inmensurables barrancos llenos de fatalidades y de negativas proyecciones.

Ambos padres murieron, y ella quedó sola, y empezó también a asimilar los embates de la crisis del país, y como n o contaba ya con qué darle mantenimiento a su local, tuvo que marcharse a otro país, para lo cual debió vender todo lo que le quedaba de herencia.

Allá se vio en dificultades, pero logró adquirir dominios en su especialidad, y a los 7 meses se relacionó muy bien, y montó un consultorio muy llamativo, y se estableció definitivamente.

Lo que sí aprendió Madeleine Rosemary fue la lección de vida, y ahora ayudaba a las personas, sin importarle la enfermedad o impedimento físico que padecieran. Y sus amistades ya no eran de alta posición, sino la gente de pueblo.

Bendiciones de Dios para todos.

Soy un caballo orejano. Décimas.

Soy un caballo orejano.*


(Décimas).


Por tierra libre yo corro
y sin ninguna atadura,
que pese a ponerse dura
toda dependencia borro.
Quien necesite socorro
puede contar con mi mano
pues me pertenece el llano
en toda la plenitud
y en la espaciosa amplitud
¡SOY UN CABALLO OREJANO!

Orden de nadie recibo
para hacer un movimiento
y doy rienda al pensamiento
en la esencia reflexivo.
Galopo con el motivo
que me ha hecho soberano
porque el respeto me gano
adondequiera que llego
y pasando sobre el fuego
¡SOY UN CABALLO OREJANO!

A nadie le pertenezco
-que lo sepa el mundo entero-
pues siempre hago lo que quiero
y de mí me enorgullezco.
Mi ánimo se encuentra fresco
por sendero soberano,
y el respeto me lo gano
dando a la gente respeto
y con el pecho repleto
¡SOY UN CABALLO OREJANO!

Dios me dio libre albedrío
para correr donde sea
y jamás nadie me arrea
ni me apunta el sino mío.
Puedo beber en el río
agua o en caño cercano
pues sin marcas yo me gano
la libertad infinita
para que siempre repita:
¡¡¡SOY UN CABALLO OREJANO!!!

Nota: Orejano*

Se le dice orejano al ganado que no ha sido nunca herrado ni tiene ninguna señal. Simboliza la libertad e independencia, a grandes rasgos.

Mi infeliz amigo «Gorilón». Microrrelato real.

Mi infeliz amigo Gorilón.


Gorilón a secas. Solo Gorilón era la única identificación que le llegué a conocer a ese muchacho bueno y manso, de unos 30 años, que siempre estaba en recogimiento absoluto, con sus infaltables cholas de goma.

Lo conocí por la década de 1990, y se dedicaba a reparar artefactos eléctricos, también reparaba cualquier objeto que le llevaran, y hasta era capaz de fabricar piezas que estaban descontinuadas.

Yo era uno de los pocos que conversaban con Gorilón, y hasta me permitía entrar en su desarreglada habitación que, por cierto, era de una casa muy céntrica de mi ciudad San Juan de los Morros.

Pero nunca tuvo el cariño ni de sus padres ni de sus hermanos, y apenas si un amigo apodado El Calvo se jugaba con él , y le llevaba algunos dulces, panes, cafés o alguna golosina, que le fascinaban, y en distintas ocasiones nos daba el dinero para que se la compráramos.

No era tratado bien por los hermanos, quienes le lanzaban maldiciones y le deseaban la muerte cada día. Llegaban a decirle que era un estorbo, y eso me hería a mí, y a El Calvo, y en medio de las parrandas, hasta lográbamos que se sumara al grupo, pero al menor descuido, desaparecía, y se encerraba nuevamente en su habitación.

Y tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe. Y así sucedió con Gorilón, quien de tantos desprecios, maltratos y disminuciones de parte de sus hermanos, fue encontrado ahorcado en su cuarto, duante una mañana fría, seca e indiferente.

Me negué a ir a verlo, pero fue velado en esa misma casa, y los hermanos aparentaban estar consternados.

Busco en internet los cómics de Archie siempre, para recordar al amigo, y nunca me deja de dar tristeza, entre reflexiones y lamentaciones.

Sus hermanos lo olvidaron sin ningún inconveniente, y cada día hay en mi corazón un motivo para su memoria.

Bendiciones de Dios para todos.

Glosa irregular de «Mujeres divinas».

Glosa irregular de Mujeres divinas.


Me dijo: yo soy uno de los seres
que más he soportado los fracasos,
y siempre me dejaron las mujeres
llorando y con el alma hecha pedazos.
(Martín Urieta).

Hablaba con un hombre en un negocio
de penas que ocasionan los quereres,
y con pena en el alma el triste socio
ME DIJO: YO SOY UNO DE LOS SERES.

Por supuesto, que hablaba de una dama
que le dejó vacíos ambos brazos,
pero ignoraba de mí en viva llama
QUE MÁS HE SOPORTADO LOS FRACASOS.

Hermosas y divinas van andando
y brindando los más dulces placeres,
las he amado , las amo y sigo amando,
Y SIEMPRE ME DEJARON LAS MUJERES.

Por ellas viviremos cada día
víctimas de sus férvidos regazos,
y estaremos por siempre en cada vía
LLORANDO Y CON EL ALMA HECHA PEDAZOS

Nota:
Se denomina GLOSA IRREGULAR, a la estructura poética confeccionada con base en formas diferentes de la décima de versos octosílabos, y cuyo verso final cierra cada estrofa de 4 versos.

Es bastante complejo e incómodo expresar el contenido deseado en tan breve composición, siempre aludiendo el tema de la canción.

Que Dios nos siga bendiciendo cada día.

Era su sueño, ¡y su realidad! Microrrelato de la vida realo.

Ella era su sueño, ¡y su realidad!


Desde que se encontraron por primera vez entre miradas y caricias, a él se le suponía que con ella podría encontrar un rumbo que les condujera al disfrute, compartir y dicha de la vida.

Corrían los últimos años del siglo XX, y había que ir a casa de ella, porque recibía a docentes y alumnos de ellos, para jornadas culturales.

En principio, eran grandes amigos y colegas docentes. Ella estaba comprometida y, por ese motivo, jamás él se atrevió a siquiera hacerle alguna insinuación amorosa porque, de seguro, se hubiera estrellado contra un piso de cemento absoluto y, así supo controlar la situación.

La vida es de sorpresas. Ella se separó como en el 2002, y él empezó a labrar un camino que se despejaba poco a poco, en la conducción hasta ella. Mensajes por celular, visitas a su casa donde se habías quedado sola.

Algunas reacciones hacían que se cortaran los impulsos de llegar a ella, pero con los años fueron cambiando esas actitudes, y también los años y la situación hacían que se necesitaran más. Él estaba separado, y aconteció el encuentro aunque muchos años después. Exactamente, en diciembre de 2017.

Una noche inolvidable. Una noche de amor.

Él le escribió una vez:

Yo sabía que no tenía que buscar otro amor, y que tú eras la mujer que me llegaría a querer y yo a ella, por eso he esperado tanto, y como dicen que nunca es tarde cuando la dicha llega, se ha cumplido ese proverbio.

Sí, ahora más que nunca, sabía que esa mujer tenía todo cuanto podía esperar y aspirar porque él ya estaba de más de 60 años, y ella a punto de llegar a los 55.

Ahora el mundo ha cambiado, se aman, se miman, se comprenden, se respetan y ambos se prodigan la atención que propicia la paz y la quietud de los años maduros.

Sirva este relato de la vida real, como motivo de reflexión a corregir fallas y obtener el ideal con que se sueña.

Que Dios nos bendiga a todos cada día.

Volcánica. Poema en sextillas.

Volcánica.


Me hizo subir a lo alto
mediante un vibrante salto
a su sereno volcán,
pero llegó una erupción
cuya lava al corazón
invadió con fuerte afán.

Me dejó que me acercara
con su mansedumbre rara
que envolvió mi ensoñación,
y reventó de repente
dejando mi alma y mi mente
en total desolación.

Quise recobrar mi aliento,
y triste le lancé al viento
mis suspiros y mis brisas,
pero comprobé después
que, de la cresta a los pies,
me dejó vuelto cenizas.