Se marchó Jackson Martínez.

Se marchó Jackson Martínez.

Hace unos días se despidió de este mundo terrenal un muchacho de nombre Jackson Macay Martínez Quiaro, un vecino de mi barriada, y quien fuese alumno allá por la década de 1990.

La vida en su trascendencia nos deja amargos sabores de una manera sorpresiva, y con experiencias que no digerimos ni admitimos, a pesar de las realidades.

Jackson era declamador, y en su infancia obtuvo el primer lugar en declamación en el festival «Puerta del Llano», que era para estudiantes de 6 a 12 años de edad, y recuerdo que llevó el poema de Andrés Eloy Blanco, de nombre Palabreo de la alegría perdida.

Compadre Venancio Laya,
dígale a Juan Pablo Pae
que me mande mi guitarra,
¡y usted mismo me la trae!

Toda una cátedra en declamación, y a tan corta edad.

Tenía exactamente 40 años, y una vida por delante, que se vio truncada por una enfermedad de la que se recuperaba, pero con continuas recidivas.

Se caracterizó por ser muy respetuoso, y cada vez que me lo encontraba, parece que siempre tenía presentes los momentos en que fue un alumno. Su alegría era inmensa.

En sus últimos momentos se le veía una frenética mirada por los deseos de vivir, y aquella dramática súplica a los médicos de cabecera, y a los acompañantes:

.- ¡No me dejen morir, por favor! Cualquiera, que me ayude a superar esto. ¡Quiero vivir!

Pero ya Dios había dictado su decisión.

De Jackson tendremos lindos recuerdos, y citas de su respeto y consideración a sus semejantes.

Paz a su alma.

El robagallina. Anécdota de mamá Cecilia, año 1964.

El robagallina. Anécdota de mamá Cecilia.

Allá en mi pueblo mamá tenía
sus animales para la cría.

Gran bulla hacían varias gallinas,
y en un chiquero treinta cochinas.

Les daba conchas de sobras frías,
y las contaba todos los días.

Pero una tarde para su ruina
vio que faltábale una gallina.

Empezó entonces una porfía
pues dónde estaba ni suponía.

Sí notó ella que en la cocina
había un hervido de una gallina.

Era Leopoldo que sonreía
mientras alegre, caldo comía.

Pero un latazo sacando astilla
le dio mi madre en la rabadilla.

Corrió Leopoldo por larga vía
mientras mi madre mucho reía.

Y se burlaba de formas finas:
«¡¡¡Sigue comiéndome mis gallinas!!!»

Amor mío. Poema.

El decirte «amor mío»
no es solo una expresión,
sino la transmisión
de una emoción sentida
que motiva a la vida
de un ígneo corazón.

Saber que estás ahí
pendiente a cada instante
hace que el pecho amante
palpite en su cantío,
y el decirte «amor mío»
es mi frase anhelante.

Solo puedo soñar
con los ojos abiertos
que te brindan conciertos
de una imaginación
llena de ensoñación
en mis momentos ciertos.

Tan solo suponer
tu cara enamorada
dibuja pincelada
de una regia pintura
con tu gracia tan pura
y el sol de tu mirada.

Deseo estés alegre
mientras mi desvarío
toma bello desvío
este domingo hermoso
diciéndote gozoso:
!Amor mío, amor mío!».

Glosa de «Pescador del río Apure».

Glosa de «Pescador del río Apure».

Pescador del río Apure,
con tu alma sincera y buena,
que te duermes en la playa
te arropas con la arena.
(Florentino Carrero y Alberto Castillo).

Es tiempo de navegar
por las aguas de mi río
en invierno y en estío
con un total bienestar.
También podemos pescar
todo el horario que dure,
y tu amigo el Matiyure
te da la venia completa
por una dicha repleta,
PESCADOR DEL RÍO APURE.

De noche hay también trabajo,
pescador de Apure hermoso,
que con tu canto y tu gozo
vas arriba y para abajo.
A ti no te importa atajo
para de manera amena
librarte de toda pena
porque estás en cualquier parte
y a la labor entregarte
CON TU ALMA SINCERA Y BUENA.

Tú vas por la ribazón
como la misma cotúa
porque tu andar insinúa
las noches de ensoñación.
La curiara con su acción
en las distancias ensaya
el entusiasmo que se halla
porque al llegarte la noche
la luna ve en el derroche
QUE TE DUERMES EN LA PLAYA.

A canalete y palanca
hasta Caicara te llegas
y por esas aguas riegas
tu alegría de forma franca.
Hermosa es la noche blanca
que prepara tu faena
tu espíritu se llena
de fe en distinto lugar
pues te puedes acostar
Y TE ARROPAS CON LA ARENA

Puchero. Poema original.

Me tienes como a un menor,
todo el día haciendo puchero,
solo porque yo te quiero
y tú me niegas tu amor

Puchero de preescolar,
o puchero de primaria,
y de manera precaria,
no me quieres ni mirar.

Puchero del alma mía
al querer contigo estar,
y no me quieres ni hablar
en mi gris melancolía.

Casi se me sale el pecho
con mi puchero sentido,
y tanto yo te he querido,
que siempre estoy a tu acecho.

Te conectas y te miro
con ansias de que me escribas,
y en mis horas reflexivas
te brindo todo suspiro.

Anda, dame tu cariño,
amor que tanto te quiero,
y llévate este puchero
que me haces robarle al niño

El juicio del grillo. Cuento infantil en poesía, original de @lecumberre.

El juicio del grillo.

La noche se hallaba
muy llena de brillo
cuando empezó el grillo
su canto ruidoso.

De un árbol frondoso
la amiga pereza
-bosteza y bosteza-
buscaba su sueño.

Pero aquel pequeño
grillo no callaba,
sino que aumentaba
sus fuertes chillidos.

Pegaba silbidos
de manera rara
sin que se callara
ya en la medianoche.

La luna era un broche
de luz adornada,
y bien indicada
para el sueño fino.

También el cochino
despertó al momento
de aquel gran tormento
que el grillo causaba

La noche pasaba,
en verdad, muy lenta,
y muy descontenta
despertó la rana.

De muy mala gana
despertó el cangrejo,
el perro, el conejo,
el pato y el toro.

Igual peló el loro
los ojos molesto,
y el grillo muy presto
su bulla seguía.

Nadie ya podía
continuar durmiendo
por aquel tremendo
bullicio del grillo.

El gallo amarillo
cantó sin placer
al amanecer
de ojos trasnochados.

Todos enojados
al grillo buscaron
hasta que lo hallaron
dormido en un tanque.

Con rápido arranque
él fue detenido,
aunque sorprendido,
pidió las razones.

Así, dos ratones
fueron explicando
que estaba acabando
el sueño de todos.

En tranquilos modos
y ya sin bullicio
se le empezó un juicio
al grillo latoso.

Su abogado el oso,
también trasnochado
estaba enojado
con su defendido.

Pero lo ofrecido
para su defensa
le quitó la prensa
de su descontento.

El juez el jumento
con actos fingidos
dijo que los ruidos
no lo molestaron.

Todos lo acusaron
de estar inclinado,
y el grillo callado
pícaro reía.

El juicio seguía
a favor del grillo
que pese a ser pillo,
demostraron poco.

El jumento loco
en sus arrebatos
junto a un par de gatos
cambiaron la idea.

El grillo a una fea
cárcel fue llevado
como un condenado
a pagar prisión.

Y con su canción
ya nadie dormía,
y el chivo pedía
su liberación.

Mediante la acción
el grillo ruidoso
dejó el calabozo
y al monte volvió.

Allí reanudó
de nuevo su canto,
pero mucho llanto
en otros causaba.

Nadie protestaba
pese a tanta queja
hasta que una abeja
tuvo una ocurrencia.

Ante la asistencia
de todos propuso
que se diera uso
de buenos sentidos.

Todos complacidos
están sin sufrir
pues para dormir
¡usan tapaoídos!

No se vaya, por favor. Coplas.

No se vaya, por favor.

Yo no quiero que me deje
con el corazón vacío,
y que en las noches del frío
muy tristemente me queje.

Por favor, piense, amor mío,
que si me abandona usted,
construirá una pared
entre la pena y el río.

No me deje, en soledad
a la mala de un desvío,
lleno de dolor impío
para mi infelicidad.

¿Por qué mejor no se queda
si bien sabe que yo ansío
que se aquiete su albedrío
en decisión de una seda?

Yo no quiero que me deje
con el corazón vacío
y que en las noches del frío
muy tristemente me queje.

Glosa de «Fiesta en Elorza».

Glosa de «Fiesta en Elorza».

Texto-base.

Y bajo el cielo llanero
por las calles se paseaban
con sonrisas de alegría
y perfumes de sábanas
(Eneas Perdomo).

Es Elorza población
de nuestro estado apureño
donde vibra cada sueño
al compás del corazón.
Para la celebración
de su sabroso fiestero
me invitaron con esmero,
mes de marzo un diecinueve
entre conversación breve
Y BAJO EL CIELO LLANERO.

Sus muchachas tan bonitas
con sonrisas de alegría
alegraban toda vía
de sus gracias infinitas.
Apariencias infinitas
siempre eran lo que mostraban,
y todos las admiraban
por su hermoso caminar
que con lindura sin par
POR LAS CALLES SE PASEABAN.

Eran fiestas patronales
con la parrandas sabrosas
que llegaban deliciosas
a las horas matinales.
Vida feliz y sin males
pues preocupación no había
y la diversión corría
desde el mismo amanecer,
y estaba toda mujer
CON SONRISAS DE ALEGRÍA.

Pero el fin llegó a las fiestas
de Elorza con gran dolor,
y el arpa con su vigor
calló a modo de protestas.
¡Qué bonitas dichas estas
alegraban las mañanas,
pero en fechas más tempranas
estaremos de regreso
oliendo el Apure espeso
Y PERFUMES DE SABANAS!

Comentario:
Este es el joropo más representativo del país, después de Alma llanera. Se trata de una pieza que estiliza la categoría de joropo, por su distribución característica del esquema del pasaje llanero, pero más rápido.

Es el primer joropo que monta un arpista en el instrumento.

El autor era apureño, pero radicado en San Juan de los Morros, hasta el momento de su muerte a los 80 años, hecho ocurrido hace poco tiempo.

Compras frustradas. Poema de humor.

Compras frustradas.

Sin ideas que estimar,
sale la doña a comprar:

.- Señor, un kilo de pulpa.
No hay, señora, me disculpa.

.- Señor, un camión de arena.
No hay, señora. Me da pena.

.- Amigo, deme una blusa.
¡Ay señora, no hay. Me excusa.

.- Señor, unos pantalones.
No hay, señora. Mis perdones.

.- Oiga, amigo, un condimento.
No hay, señora. Lo lamento.

.- Señor, un pollo picado.
No tengo. Ya se ha acabado.

.- Señor, yo quiero un café.
No hay, doña. Perdone usté.

.- ¿Mantequilla Maracay?
Lo siento. Tampoco hay.

.- ¿Tiene azúcar de la sana?
¡Se terminó esta mañana!

.- ¿Leche en polvo, tendrá aquí?
De esa no hay ni para mí.

.- ¿Y el higiénico papel?
Se lo llevó ayer Daniel.

.- ¿Y qué hay en este negocio?
Nada, ¡¡¡pero busco un socio!!!*

Mis notas del idioma. Número 109.

Mis notas del idioma. Número 109.

¿Frijol vayo o frijol bayo?

Hoy la nota del idioma va a manera de comentario, y es debido a que esta mañana me volvió a llamar la atención un letrero de una vidriera que tiene una señora en el mercado libre de San Juan de los Morros, y donde expende productos como frijol, empanadas, maíz, y otros.

El caso es que el letrero dice Frijol vayo.

Hacía más de un mes había notado la falla en la palabra vayo, pero no me detuve en esa escritura hasta hoy, cuando me causa extrañeza pues la hija de la señora es profesora.

Lo correcto es bayo, que es un color que tiende a marrón claro.

Frijol bayo. Me dieron impulsos de corregirle, pero me controlé.

Es la nota del idioma del día de hoy. Bendiciones de Dios para todos.