Amores en lejanos tiempos. Microrrelato real.

Este juego fotográfico fue tomado del perfil de facebook de Mará José Carrllo, una nieta de Juanta Ascanio).

Amor en lejanos tiempos.

En el llano las costumbres siempre se han manifestado en su tiempo correspondiente, pero no sé si llamar moda, a ciertas usanzas o hechos relacionados con situaciones acontecidas, y que tienen que ver el folclore de las regiones.

A continuación voy a referir un pasaje de la vida real, que aconteció en mi pueblo natal Las Mercedes del Llano del estado Guárico, Venezuela, y en el que se vieron envueltos varios hombres quienes se disputaban la preferencia de una dama que les atraía por igual. Tal vez fue en 1952.

Eran 4 caballeros quienes estaban dispuestos a llegar hasta el final de las consecuencias, por conquistar a una muchacha delgada, de buen porte y de familia reconocida.

Se trataba de Juanita Ascanio, y poseía unos registros sumamente agudos en la voz al momento de hablar, pero no eso lo que importa para esta anécdota, que la oí allá por 1970 contada por el victorioso guerrero. Lucía un par de pequeños trofeos azules en el rostro.

Los 4 hombres se esmeraban en atenciones por Juanita, y le hacían constantes regalos, pero Juanita no se decidía pues todos ellos eran muy cordiales y amables ni tampoco eran rivales de discutir ni pelear, salvo en una ocasión cuando uno de ellos retó a Venancio Carrillo, quien a la postre se anotó el triunfo del amor de Juanita.

En el llano había riñas en las que los contendores peleaban con la cabeza, y Venancio provocó a Cliofe, por lo que, de inmediato comenzó el pleito.

Iban parejos, pero entonces a Venancio se le ocurrió darle con la cabeza a Cliofe, mas con tan mala suerte, que este se apartó, y Venancio dio de lleno a un tambor de agua, y quedó en el piso. El mismo rival lo llevó al dispensario, donde lo trataron, sin encontrarle daños ni fracturas.

Eso no le gustó a Juanita, quien prohibió que se estuvieran peleando entre ellos, y fue así com a la msma Juanita se le ocurrió una brillante idea: que ella se casaría con el caballero que lograra construirle una casa más rápidamente.

El empeño entre los 4 fue grande de verdad, pero fue Venancio el que hizo una bonita casa de bahareque, la cual pintó con cal rosada y avestina. Y ella, para cumplir su palabra, a los 15 días se casó con Venancio.

Venanco, según decía mi mamá Cecilia, era primo de ella, y así nos hizo llamarle desde cuando nos visitaron las primeraas veces a San Juan de los Morros en 1967.

Y luego que pasaron los años, al hallarme con Venancio en la calle, yo le pedía que me contara cómo fueron los hechos, y de inmediato los contaba de manera idéntica siempre.

Venancio murió en la década de 1990, y doña Juanita, hace apenas unos 3 años.

Bendiciones de Dios para todos.

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