Amor eterno. Reflexiones.

Amor eterno.

Todo es mentira en la existencia humana. Así dice un verso de aquel poemario que me regaló mi hermano «Curpe», cuando yo apenas tendría unos 8 años, y vivíamos en Las Mercedes del Llano. Su autor: José Vicente Torres Del Valle, de San Fernando de Apure, y Oro y Nácar el nombre de libro. Década de 1960.

Recuerdo que el poema se refiere al amor que se promete para ser eterno, pero que al final, solo dura unos años, y es muy común que se empiece con esa tónica, se termina… y se encuentra otra persona que «sí» va a ser el amor eterno.

A lo largo de la vida, he experimentado relaciones que han durado mucho, e incluso, una que duró más de 40 años, y se rompió porque ella se enamoró de un muchacho de 22, y decía que esa vez sí estaba enamorada.

Sin embargo, cabe hacerse la pregunta: ¿existe el amor eterno?

Es posible toparse con casos de parejas que están unidas desde temprana edad de su existencia, y que logran cristalizar una unión que los lleva a estar juntos hasta que uno de los dos muere. Han sido hasta más de 70 años, y cuando desaparece alguien de esa unión, es muy posible que la otra dure muy poco tiempo más.

En los tiempos actuales es cada vez más complejo que haya parejas que sean capaces de durar siquiera 20 años de integración de amor. Y he conocido matrimonios que solo han durado una semana.

Sí, es posible que exista el amor eterno, pero cada día su escasez es más notoria porque para ello se necesita un cúmulo de factores que conlleven al disfrute y armonía de muchas décadas, y entre los valores, se puede hacer mención al amor mismo, al respeto, la tolerancia, solidaridad, confianza y tantos otros que son necesarios para la convivencia.

Y también se da el amor cortina, que es estar casados durante muchos años, pero resulta que no existe siquiera un mínimo de amor, lo que hace que la apariencia engañe. Y hasta son capaces de hablar maravillas de su relación.

Igualmente, hay intereses que privan para que no exista la ruptura definitiva. Intereses económicos o de cumplimiento con la sociedad.

En fin, el amor eterno cada día disminuye, pero siempre habrá posibilidades de que exista.

Y, para concluir, les dejo la estrofa final del poema Juramento de amor.

Juramento de amor, mentira vana,
mañana me iré de otro amor en pos,
todo es mentira en la existencia humana,
¡solo es eterno Dios!

Que Dios nos siga bendiciendo.

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