Hermozuela. Reflexiones.

Hermozuela:

Amarillo, azul y rojo decoran tu figura en 3 partes iguales, que se expanden con rayos de luz y efluvios de perspectivas, aun cuando te encuentres medio tristona y mal querida.

Hermozuela, sí, la de la hermosura maltratada y de lujosa cartera, a la que solo unos cuantos tienen acceso, y eso con el fin de dilapidar cuanto en ella se encuentra.

En mis silencios dolorosos y reflexiones de resignación, elevo al cielo unas plegarias para que te restablezcas de una salud que ha sido alterada, pero que todavía no tienes un mal incurable, y que la esperanza es el tratamiento urgente que necesitas.

Hermozuela. De fina estampa, de regio porte, una verdadera reina con corona fracturada. Linda, en toda la extensión de la palabra…

Tu alma, lánguida luz que fenece en penumbras de ambiciones y proyectos perjudiciales, se bate cual mal herida ave en busca de paz, de consuelo y de prosperidad.

En desbandada vuelan tus hijos, quienes no tienen la garantía de éxito, y ni siquiera de supervivencia que les permita un cielo de dicha o de un oxigeno a alegría.

Hermozuela. Aquí te sigo contemplando en este silencio de aguardar que merme la adusta posición de quienes te dirigen.

Que Dios te bendiga, querida Hermozuela.

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