Hoy, 5 años de la partida de un caballero sencillo y extraordinario.

Hoy, 5 años de la partida de un caballero sencillo y extraordinario.


(El profesor Yldemaro Camaripano, con su esposa Josefina).


Hoy se cumplen 5 años de la desaparición física de una persona y personaje, que supo actuar en la vida con toda la certeza que un ser humano puede desplegar en sus acciones y actuaciones.

Se trata del profesor Yldemaro Camaripano, nacido el 27 de octubre de 1943, y quien se destacó en los terrenos educacional, político, sindical y social, llegando a ser presidente de la entonces Asamblea Legislativa del estado Guárico, y diputado en varias ocasiones. Casado con la profesora Josefina Tortolero de Camaripano, y le decían el Negro.

Ha sido el mejor diputado en toda la historia de nuestro Guárico, y siempre estaba dispuesto a servir a los demás, sin importarle sus preferencias partidistas, y fue algo con lo que tuvo que luchar contra las directrices de su partido Acción Democrática.

Su labor abarcaba todo lo que redundara en beneficio de la sociedad, y se esmeraba en dotar de recursos las escuelas y los pueblos, en cuanto a deportes y materiales de trabajo.

De trato cordial, muy ameno y de un gran carisma, adonde iba era conocido y tratado con respeto y reconocimiento. Excelente consejero y amigo.

Lo conocí en 1976, cuando entré a trabajar como profesor por horas de inglés en la escuela básica José Félix Ribas, pero solo a principios de la década de 2000, comenzamos a compartir porque, además, era un excelente jugador de dominó, que tenía muchos trofeos, placas y medallas obtenidas en este juego en su casa.

Igualmente, empecé a hacer pareja con él a partir de 2010, cuando de manera oficial, pasé a formar filas en la Asociación de Educadores Jubilados, seccional Guárico.

Y fue jugando dominó cuando lo sorprendió una muerte que nos dejó anonadados, mediante un infarto fulminante.

Estábamos departiendo amenamente en casa de su compadre Albénz Meléndez y con otros amigos, y nos impactó el acontecimiento.

El doloroso comentario era:

—¡Murió el Negro!

Ojos lagrimosos, y el silencio de lo incompresible fue lo que se retrató en esa mesa, sobre la cual quedó el 5/5, esperando la jugada de Yldemaro… la cual nunca llegaría.

Por otra parte, era aficionado al canto, y hacía de tenor en la Coral de Educadores Jubilados.

¿Cómo olvidar al alguien que, sin ningún interés, se esmeraba en ayudar a los demás?

A Dios agradezco el haber tratado y compartido con un ser tan sencillo y extraordinario.

Paz a su alma.

Aquí, el profesor Yldemaro en pareja con @lecumberre, en compartir con jubilados de las isla de Margarita. mayo, 2014.


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