El triángulo de 2 lados. Microrrelato.

El triángulo de 2 lados.

Año 1970: profesor de 72 años, catedrático de la especialidad universitaria de matemáticas, y casado con una médica de 28 años. Alumno de 22 años en la universidad. 3 individuos que por acasos de la vida, llegaron a interrelacionarse y protagonizar una historia, sin que hubiera ecos retumbantes para su conocimiento.

Dijo el profesor en la clase de las 9 de la mañana:

—A continuación, vamos a estudiar la figura geométrica, que recibe el nombre de triángulo.

Ni remotamente el ilustre docente, famoso y reconocido por el dominio de las matemáticas, se imaginó que su alumno iba a observar que hay triángulos ¡que tienen solo 2 lados!

Nació una atracción el día en que el muchacho, fue a buscar un material en casa del profesor, y fue atendido por la bellísima pareja del renombrado educador. Y varias veces se repitió la escena, pero ya no con el interés de buscar material de estudio, sino de ver a la hermosa dama.

Pero como en esos tiempos existía la inhibición por respeto, ambos jóvenes se abstenían de avanzar en una relación, que podría terminar en una desgracia, o en una muerte propiciada por un acto en contra de los valores. Y aun ante esa sensación mutua, decidieron no seguir en su empeño.

El estudiante se acordaba de su admirado profesor, que explicaba:

—El triángulo es una figura que, como indica su nombre, consta de 3 lados llamados ángulos, y se caracterizan por tener vértices.

Y por hechos naturales de la vida, el profesor falleció a los 73 años. La universidad estaba consternada y estremecida, debido a tan irreparable pérdida. Y la joven doctora quedó sola en casa.

El estudiante se graduó, justamente, de profesor de matemáticas, y a los pocos años, los 2 se reencontraron en la indesviable ruta de la vida, por lo cual empezaron a citarse en lugares donde podían compartir con tranquilidad.

Y, por supuesto, su atracción refrenada, ahora podía tener rienda suelta a sus ímpetus y deseos. No había ningún fantasma de remordimiento que los asediara. El triángulo de porque no le fueron infieles a un hombre brillante y admirable.

El nuevo profesor le explicó a la médica, con quien se casó después:

—El triángulo de 2 lados fue el que existió, mi amor, y nunca permitimos que por respeto al profesor, un triángulo hubiera regido nuestras vidas. Fue siempre una línea recta.

Y cada vez que él recuerda la clase del triángulo, comprende el sueño de la vida: el triángulo de 3 lados, y el triángulo de 2 lados.

Que Dios les bendiga cada día.

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