Los amores pasados de la vida. Reflexiones.

Los amores pasados de la vida.

A veces me pongo a pensar en tantas experiencias, no solo vividas por mí, sino también por muchas otras personas, a las cuales el tiempo en sus circunstancias, les puso un tapaojos en el corazón para solo percibir las emociones, pasiones y sucesos que propiciaban las circunstancias.

Es sorprendente reflexionar en torno a personas que estuvieron íntimamente ligadas, en cuanto al afecto, al amor, a una relación laboral, o a una unión que prometía ser, si no eterna, por lo menos, larga.

¿Amor eterno? ¡Amor perecedero!

Hoy se ven juntos en cualquier lugar, y brindándose toda clase de cariño y atenciones. Inseparables, y parece que ese amor tan natural, todo el tiempo estuviera iniciándose, porque el interés y la motivación radican en los corazones de ambos.

Hoy no existen ojos para ver a otra persona, sino con amistad.

Hoy ninguno de los dos piensa ni remotamente en la posibilidad de una ruptura… de una lamentable separación, o de un olvido.

Pero mañana la situación será otra, y hasta figura el arrepentimiento de haber habido un romance que trajo tanta dicha y buenos momentos de compartir con el alma y el corazón. Y lo más cruel: ¡fue una grave equivocación!

Mañana hasta podemos ignorar a esa persona que fue tan importante, pero ahora es una raya en nuestro historial, algo que tratamos de combatir con ese silencio tan frío y oscuro.

Sin embargo, ¿hasta qué punto puede ser verdadera esa actitud? Alguno de la pareja recuerda con agrado las vivencias bonitas. Pero ¿qué sucede? Es obligatorio echar a un lado cualquier chance de siquiera saludar de lejos.

Aquí es donde sabemos que fue un amor que pasó, y que no volverá. Hay quien queda enamorado aunque pasen los años, sin comunicación ni información de dónde se halla la otra persona, que recordará lo hermoso que vivieron.

Los amores pasados difícilmente vuelven a encontrarse. Y hasta ha sucedido que algún amigo ha sido sustituto de quien hizo florecer la vida de otra persona.

Las preguntas no dejan de fluir en el momento de la emoción. Vas a encontrarte con esa persona de nuevo, pero no porque se pusieron de acuerdo. Es por un compromiso o situación en que deben coincidir. Sobre todo él, es quien lleva las mayores expectativas pues ella, si va con su pareja sabe que debe ser fiel. Te estrellarás contra una estatua humana.

De esas dichas que hubo en la existencia, hay muchas interpretaciones por el silencio, o por obviar.

En silencio me pregunto si ella sentirá algo todavía, y que evita a toda costa decirme algo.

Y la esperanza seguirá incólume aun cuando la indiferencia siga marcando la pauta en la otra persona.

Bendiciones de Dios para todos.

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