El bachaco negro. (Mi primer sueño de poeta).

El bachaco negro.

(Mi primer sueño de poeta).

La nueva camioneta Chevrolet de viejo «Chico La Costa» llegó esa tarde, más temprano que de costumbre, para recoger a nuestra familia, con el objeto de llevarnos a Palacio, un lugar cercano a Las Mercedes del Llano.

En Palacio había una laguna de agua bastante clara, y a mí, en particular, me agradaba estarme en la orilla para observar las guabinitas y bagres, estos últimos, con sus bigotes blancos carnosos.

Era un fin de semana, y Francisco Piña ya se había ido en su Ford Mercury azul, en compañía de su familia.

Yo tenía unos 8 años y, por primera vez, sentí la fuerza de una inspiración para la poesía. Lo extraño es que el motivo fue un balancín de petróleo que, subiendo y bajando, realizaba su ceremonioso trabajo en el pozo que no se veía.

Me imaginé un bachaco que decía que sí y que no. Y al llegar a casa, hice mi primer poema: «El bachaco negro».

No sé dónde quedaría esa letra ni cómo estaba escrita, pero sí recuerdo que escribí muy entregado.

Una bendición de Dios. En ese entonces di mi mi primer paso a la poesía.

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