Cuando se resiente el alma. Poema original.

Cuando se resiente el alma.

Aunque luzcamos prendidos
y expresemos mucha calma,
por dentro estamos perdidos
cuando se resiente el alma.

Es inútil la apariencia
de una dicha simulada
porque esta amarga experiencia
no la cura casi nada.

De nosotros una parte
bien importante se acaba
y hasta el vibrante estandarte
entre los vientos se traba.

Es dolor en pleno centro
que en silencio se agiganta,
da con la pena un encuentro
y se frena en la garganta.

Es producto de una acción
de engaño y desesperanza
que nos da una sensación
de pérdida en la confianza.

Todo resulta peor
y no tiene menor pausa
si es por culpa del amor
o de decepción la causa.

Es un dolor similar
en el hombre y en la dama,
que por el tanto confiar
se traiciona cuando se ama.

Yo me he sentido en tal modo,
que me he encerrado en mi casa
a sufrir por casi todo
lo que en consecuencia pasa.

Por el mucho haber querido
es que perdemos la calma
y el pecho queda sufrido
cuando se resiente el alma.

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