Dios me hizo poeta. Redondillas.

Dios me hizo poeta.

Bajo la luz de un candil
yo nací el cincuenta y cuatro
oyendo el sonoro cuatro
y viendo el potro cerril.

Sucedió en la tierra hermosa
de Las Mercedes del Llano
donde mi Dios soberano
puso mano prodigiosa.

Con el canto de los gallos
despertaba en la mañana
en mi amada zona llana,
y jineteando caballos.

Crecí en ese campo mío
en medio de humilde gente,
y aprendí que gentilmente
se engrandece el señorío.

Un libro de poesía
me dio mi hermano mayor
que con fogoso fervor
leía de noche de día.

Con redondilla y cuarteta
desarrollé ese talento,
y el Señor con su portento
hizo que fuese poeta.

Con dedicación entera
que el corazón siempre quiso
autoadquirí en compromiso
no ser poeta cualquiera.

Hoy bajo luz de alborada
como poeta en su giro,
escribo cuando me inspiro,
y si no, no escribo nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *