El robagallina. Anécdota de mamá Cecilia, año 1964.

El robagallina. Anécdota de mamá Cecilia.

Allá en mi pueblo mamá tenía
sus animales para la cría.

Gran bulla hacían varias gallinas,
y en un chiquero treinta cochinas.

Les daba conchas de sobras frías,
y las contaba todos los días.

Pero una tarde para su ruina
vio que faltábale una gallina.

Empezó entonces una porfía
pues dónde estaba ni suponía.

Sí notó ella que en la cocina
había un hervido de una gallina.

Era Leopoldo que sonreía
mientras alegre, caldo comía.

Pero un latazo sacando astilla
le dio mi madre en la rabadilla.

Corrió Leopoldo por larga vía
mientras mi madre mucho reía.

Y se burlaba de formas finas:
«¡¡¡Sigue comiéndome mis gallinas!!!»

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