El canto de los grillos. Poema de humor.

El canto de los grillos.

Se oyen bullas de los grillos,
y los postes amarillos
iluminan su jolgorio.

¡Qué gusto raro ese mío
que me fascine un cantío
en rutinas aleatorio!

Apago el televisor,
y escucho el grillo cantor
con su repetido tema.

Pocos sienten atracción
por tan tediosa canción
de monotonía extrema.

He salvado muchos grillos
que han caído en los pocillos
hallándose de agua llenos.

Y bajo el sol los coloco
para que en mi intento loco
se sequen, y queden buenos.

No es que yo los idolatro,
pero a veces tomo el cuatro
y a ellos me les apersono.

Luego con mucha paciencia
y en la mayor diligencia,
logro encontrarles el tono.

A pocos les gusta un grillo,
pero yo me maravillo
y todo un concierto aguanto.

Y en la noche con murmullo
recibo su grato arrullo
y me duermo con su canto.

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