Mi abuelo. Poema.

Mi abuelo.

Mañana no habrá sonrisas
porque el abuelo murió,
y solo pido que al cielo
se lo haya llevado Dios.

Se ha marchado de repente
mientras me pregunto yo:
¿a quién le echará los cuentos
que eb la tierra me contó?

La abuela se puso triste
y cargaba un camisón
que le regaló mi abuelo
cuando ochenta ella cumplió.

Su faz de grietas bordada
y barba de brocha al sol
perdurarán en mi mente
y en mi amante corazón.

Mi abuelo nos consentía
pues jamás él permitió
que nos dieran un castigo
o alguien fuera regañón.

Nos colmaba de juguetes
en una celebración,
y jugaba con nosotros
subiendo la diversión.

Cuando me acerqué a la urna
sentí como que me vio
con esa mirada tierna
que el tiempo le marchitó.

Su sonrisa de tres dientes
brillará con esplendor
tejiéndome un arcoíris
en un cielo de ilusión.

Mañana no habrá sonrisas
porque el abuelo murió,
y solo pido que al cielo
se lo haya llevado Dios.

Y mañana será un día
en que la radiante flor
se vestirá de tristeza
para llorar de dolor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *