Glosa de «La chivita cana».

Glosa de «La chivita cana».

Pobrecita mi chivita,
solo el cuero me dejó,
se lo voy a da´ a mi nieto
pa´que se haga su tambor.
(Luis Mariano Rivera).

En mi Canchunchú Florido
tenía mi chivita cana
que le daba en la mañana
su alimento más querido.
La perra de don Sigfrido
llegó a mi casa sin cita,
y de manera contrita
a mi chiva la mató,
por lo que allí grité yo:
POBRECITA MI CHIVITA.

Le digo, compay Cipriano
que todo se hallaba en paz
hasta que de modo audaz
yo escuché un ruido temprano.
Puse al oído una mano
porque algo raro sonó,
y la perra se alejó
después de zumbarle diente
y con su burla inclemente
SOLO EL CUERO ME DEJÓ.

Decidí agarrar el cuero
para templarlo en el día
a ver si una melodía
puede darle el tamborero.
Hay un viejo en el sendero
que lo desea completo,
pero con todo respeto
le dije con decisión
que por personal razón
SE LO VOY A DA´A MI NIETO.

Solo y triste me he quedado
con dolorosa partida
que me ha amargado la vida
y mucho, mucho he llorado.
No hay quietud en ningún lado
con mi pena y mi dolor
pues mi chiva era un amor,
y a mi nieto de consuelo
se lo obsequié con revuelo
PA´QUE SE HAGA SU TAMBOR.

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