Mi asistencia al preescolar Los Llaneritos.

Mi asistencia al preescolar Los Llaneritos.

El 19 de junio de 2019 , miércoles, asistí al preescolar Los Llaneritos, invitado a dar una clase especial a los niños de segundo nivel sección «B», y cuya maestra se llama Jeiner Herrera Amundaraín, quien fuera mi querida alumna de preescolar hace 24 años. Una experiencia inusual, tal vez inédita, para un docente de preescolar, pero gracias a Dios, fue una realidad.

Lo primero que realicé, y en plena clase, fue explicar las partes del cuatro, y ya los niños conocían una canción que explicaba esas partes. Lo que hice fue darles la práctica.

Fue una experiencia formidable, y las sorpresas no se hicieron esperar porque ante la asombrada Jeiner, canté «Mi rancho bonito», una de las canciones del repertorio infantil que siempre estaban presentes en el preescolar La Paraulata.

Luego cantamos el himno del preescolar Los Llaneritos, que les dediqué hace ya 3 años, en letra y música.

El coro dice así:

¡Qué niños bonitos
hay aquí en San Juan,
son Los Llaneritos
que cantando están!

Fue un día maravilloso. Volví a sentir lo mismo de hace 25 años, y ya tenía 18 años que no daba clases de música a este nivel.

¿Cómo no agradecer a Dios por momentos como esos vividos este 19 de junio?

Por supuesto que no faltaron las bromas, chistes, cuentos y pequeñas anécdotas que los niños apreciaron muchísimo. Les confieso que creí que se iban a cansar a los 15 minutos, pero se mantenían firmes luego de 45 minutos, ¡y el agotado fui yo! (Cuestiones de edad, 65).

Luego nos levantamos para la sesión de fotos, y se me colgaban del cuello, tiraban de mi camisa, y no me dejaban caminar.

Unas deliciosas arepitas fritas con queso y un vaso de jugo rojo me dieron para concluir. Había 2 maestras más.

A continuación transcribo el escrito que me dedicó Jeiner Herrera Amundaraín el día 20 de junio por facebook, y para cerrar, las fotos tomadas durante la clase.Estas fotos fueron tomadas del teléfono de la misma Jeiner Herrera Amundaraín.

«Miércoles 19/06/2019: Tuve la dicha de contar en mi trabajo con una excelente compañía. Profesor, músico, artista, maestro… Son muchísimas las cualidades que tiene esta excelentísima persona. Gracias por compartir tus conocimientos con mis niños y hacer de la jornada un momento agradable, divertido y especial. Para mi es un orgullo que hace 24 años fuiste mi profesor y, hoy día, seas mi colega. Gracias por tus conocimientos, paciencia, cariño, dedicación y por compartir ese enorme talento que Dios te dio, con todas las personas que te rodean, haciéndolo siempre con esa humildad y sencillez que te caracterizan, y hacen de ti un ser excepcional. Dios te colme de muchísima vida y salud, porque personas como tú son las que el mundo necesita, sin duda alguna eres grandioso. ¡Gracias totales, mi amor! ¡Dios te bendiga grandemente!» [sic].

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