Glosa de «Laguna vieja».

Te pregunto, lagunita,
dónde está la ribazón,
qué hacía el oleaje en tu orilla
antes de salir el sol.

He vuelto a mis correderos
-predios de Santa María-
donde de niño vivía
vida de niños llaneros.
Pobladores laguneros
nos dábamos siempre cita
y tu apariencia bonita
daba brillo a toda hora,
pero ¿dónde estás ahora?,
TE PREGUNTO, LAGUNITA.

Se secó tu manantial
que era fresco y placentero
yendo por ese sendero
oloroso a mastrantal.
Como tú no había otra igual
con tu aspecto a a ensoñación
y con triste decepción
no me explico qué ha pasado
y queda el recuerdo anclado
DONDE ESTÁ LA RIBAZÓN.

Siendo adulto he retornado
con ansias de resfrescarme,
y de un grato baño darme
pues parezco chamuscado.
Triste en verdad me he quedado
al no ver ave amarilla
ni la garcita sencilla
de gracia que impresionaba
y a ella yo le preguntaba
QUÉ HACÍA EL OLEAJE EN TU ORILLA.

Te secaste, mi laguna,
y el recuerdo solo enseña
una marca ribereña
que reflejaba la luna.
Aquí yo tuve mi cuna
y mi tarde de arrebol
y mi madre su buen rol
llevaba con gran certeza
y toda delicadeza
ANTES DE SALIR EL SOL.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *