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La infeliz Diana. Microrrelato.

La infeliz Diana. Microrrelato.

Desde pequeñita, Diana estuvo ligada a situaciones que producían miedo, debido a los sucesos que empezaron a ser de cotidianas realizaciones día tras día.

Su padrastro, de nombre Renzo, siempre maltrataba a su mamá de palabra y de hecho, y era un alcohólico, que la mayor parte de lo que producía como mecánico, lo invertía en ese pernicioso vicio, que acompañaba el cigarro.

Su madre, una mujer de poca instrucción, dependía de aquel cruel hombre, y por tal motivo, aguantaba callada todo lo que él le hacía, y que no se detenía en reparos del daño que le podía ocasionar a esa criatura, que crecía en un ambiente inhóspito y nada propicio para una buena educación.

Una vez el hombre llegó a casa con tragos de más, y le dio con una correa a la niña que, si no hubiera sido por la intervención de una vecina, la desgracia habría sido inevitable.

Pero desde entonces, Renzo empezó a sentir aversión, rabia y odio por aquella mujer, quien no le mostró la menor señal de temerle, y eso era algo que lo hacía enardecer cada vez que se la encontraba.

Y eso no se iba aquedar así porque, con su sed de venganza, una vez la esperó en una esquina, y con un cuchillo que cargaba en un bolsillo, se le abalanzó a la mujer quien, de manera milagrosa, esquivó a aquel demonio que cayó sobre el pavimento golpeándose la cabeza, y resultando con fractura en el cráneo.

Fue sometido a cuidados intensivos, y logró salir con vida, pero fue encausado, y encarcelado por 15 años.

Dianita experimentó una transformación en su vida, y su madre consiguió un trabajo para el sustento de ambas, pero ya no buscó tener más pareja.

Sin embargo, a partir de los 12 años, Diana comenzó a tener pesadillas, en las cuales veía a su padrastro encimársele con el mismo cuchillo que pretendió asesinar a su vecina.

Los gritos a medianoche despertaban a su mamá, quien corría a la habitación para calmarla con agua y sobadas y palmaditas cariñosas. Pero era una escena que se producía con regularidad.

Y, como se acercaba el día en que el hombre debía haber cumplido con la condena dictada, el pánico iba en aumento cada día.

¡Y llegó el terrorífico día!

Lo que se temía era que Renzo iba a dirigirse a casa para desquitarse de los 15 años que había durado preso.

Dianita, de 17 años, lo esperaba con pavor. El hombre tocó a la puerta, y Diana se asomó por la ventana. ¡Era Renzo! Lucía un aspecto propio del expresidiario sufrido y descuidado: con una barba larga y sin gracia, ropa sucia y, en fin, con un mal aspecto.

La mamá de Diana estaba en su sitio de trabajo, y el hombre golpeaba con mayor fuerza la puerta, hasta que logró derribarla.

Diana se armó de valor, y tomando entre sus manos un madero, lo recibió con una valentía indescriptible, y lo dejó tendido sobre el piso.

La muchacha salió pegando gritos por la barriada, y una comisión de la policía volvió a capturar al individuo.

Pero todo ya había cambiado, y aunque Renzo duró 2 meses para recuperarse, lo recluyeron de nuevo en la cárcel, donde fue asesinado por un primo de Diana, que purgaba condena, justamente, en la misma celda.

Diana se casó con un hombre adinerado quien la hizo tratar con los mejores especialistas en asuntos de traumas, y logró superar la impresión y las experiencias que le causó un hombre que estuvo a punto de acabar con su existencia.

La mamá de Diana siguió viviendo en la misma casa, y se limitó a disfrutar de la hermosa compañía de 2 nietos, varón y hembra, que cada día alegraban su vida.

La bendición de Dios llegó a ellas.

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Dos rosas claras. Soneto.

Dos rosas claras, de sol y de brisa

que tienen el blancor a flor de piel,

una es linda, su nombre bello es Luisa,

y otra bonita y tierna, y es Haniel.

Madre e hija que tienen la sonrisa

más dulce que de la arica la miel,

poseen de la rosa gracia lisa,

y el aspecto más terso del vergel.

Solo irradian la pura simpatía

pues tienen en sus rostros la alegría

y en sus miradas la palabra amiga.

Yo, que me quedo viéndolas callado,

le pido a mi Señor tan adorado

que eternamente, y siempre las bendiga.

Princesa en cielo y mar. Fantasía infantil.

Princesa en cielo y mar.


La mundial princesa.

Hay una princesa
de magia real,
de mucha belleza
y trato cordial.

Un caballo alado
la vino a buscar,
y a espacio estrellado
la pudo llevar.

Allí ella vivía,
y en completa paz
comía y dormía
con la dicha asaz.

Serenatas bellas
le podían llevar
junto a las estrellas
de luz singular.

De alegría un chorro
llegaba a mostrar
moviendo un chicnchorro
y hacerse abanar.

Pero vacaciones
la hicieron llevar
en las emociones
al profundo mar.

Llegó a descubrir
en forma sin par
que allí sin sufrir
podía respirar.

Al llegar a tierra
le dio por buscar
al lindo pez sierra
para trabajar.

Hizo su castillo
en profundidad,
y anguila con brillo
dio electricidad.

Buscó la muchacha
madera y telar
para que el pez hacha
pudiera bregar.

En mar construyeron
un hermoso hogar
que todos hicieron
por su bienestar.

Una casa entera
le pudieron dar,
y ella placentera
se volvió un cantar.

Por toda la zona
podía transitar
y bella corona
hacía relumbrar.

Hoy esa princesa
de magia real
es pura belleza
y trato cordial.

Miedo. Microrrelato de terror. Original.

Miedo.


Nunca antes en su existencia, Dinora había sentido un miedo de tan considerable impacto, pues había vivido en la tranquilidad de un pueblo que la vio nacer, y otro que la vio crecer y formarse en todos los sentidos. Como alumna de primaria, como adolescente de bachillerato, y como profesional de la docencia.

Miedo. Palabra que le ocasionó miedo, por primera vez aquella noche, cuando tuvo que quedarse sola en esa casa tan grande y, para mayor angustia, haber visto una película de terror en la soledad absoluta de esa casa. Era el filme de una rata gigantesca y cruel, de dientes afilados.

Le costó quedarse dormida, y cuando lo hizo, de repente despertó despavorida, y salió a la calle tratando de huir, pero fue peor pues esa calle estaba fría, desierta y negra.

Con temor y temblor mayores, regresó a casa, y al ubicarse en la entrada de la habitación, sintió como que una enorme rata, idéntica a la de la película, la esperaba parada y con intenciones de enfrentarla, pero Dinora no tenía ni fuerzas ni decisión para pelear con semejante animal.

Aun así se fue por la parte trasera, y entró en la habitación, a la vez que empujaba la rata hacia afuera, y cerraba la puerta para intentar dormir de nuevo.

Y entró en un sueño pesado. Mala experiencia. ¡Empezó a soñar que la misma rata la estaba atacando! Despertó con el corazón palpitándole violenta y seguidamente.

Un vaso de agua le hizo tranquilizar un poco, y un libro de deportes logró distraer también la situación que la acosaba.

Las 6 de la mañana. ¡Le había llegado lo que tanto deseaba!

Tenía el rostro cansado y mucho sueño, pero se negaba a dormir hasta que llegara alguien a casa.

Dinora, la atormentada Dinora, al fin podía respirar con tranquilidad, porque había llegado su familia a casa, y ellos al verla, notaron que se había trasnochado en exceso.

Ella no contó nada, y les avisó que iba a descansar un poco y nada más. Y cuando se acostó, vio como una enorme rata salía de la habitación. Pero esta vez se dio cuenta de que esa rata no existía, sino en su impresionada imaginación.

Cerró la puerta y, totalmente relajada, se dispuso a descansar, ya protegida y acompañada.

Y se prometió nunca más ver películas de ese corte.

Que Dios nos bendiga cada día.

El hombre y la mujer más felices del mundo. Reflexión.

El hombre y la mujer más felices del mundo.


Sorelys, hoy recuerdo tantos episodios de mi vida, que no puedo dejar de evocar algunos que llegué a experimentar contigo, que me inspiraste tantos poemas y algunas baladas en mi vieja guitarra.

No preciso cuántas vivencias compartimos, pero siempre te decía que no era amante de las mentiras ni de las exageraciones, y lo digo porque cuando me preguntabas cuánto te quería, te decía que era una relación bonita, sincera y normal, y que no esperaras que te hiciera la mujer más feliz del mundo, y tampoco que me hicieras el hombre más feliz del mundo.

Tú te hacías la que estaba desengañada, pero luego me brindabas una palmadita de comprensión, al darte cuenta de que era una mentira gigantesca, y perteneciente a un universo de fantasía.

No nos encontrábamos siempre, porque vivíamos en lugares muy lejanos, y aun así nos la ingeniábamos para vernos al menos una vez cada 10 días. Ya por ahí sabíamos que éramos normales enamorados. Lo maravilloso lo hacían los poemas que te escribía, y la fantástica fémina que resultabas para mi numen.

Sí, el primer poema que te hice, creo que fue a finales de 1994, y fue en un papel que cargabas dentro de tu cartera, lo extrajiste, y te lo hice apoyándome en una pared de una casa bajita de tu pueblo. Flor duradera era el nombre. ¡Y aún lo conservas!

¡Cuánto nos quisimos!

Pero pese a todo, te pedía que me amaras con los ojos abiertos. Sabía que en un tiempo no muy distante, iba a ocurrir la separación, sobre todo, al ser descubierto el romance que no iba a ser aprobado por tu entorno.

De inmediato acepté la realidad, y no luché por ese amor porque sabía que no iba a triunfar, y por ese motivo, me ahorré la derrota.

Ya por ahí comprendiste que no era quien te podía convertir en la mujer más feliz del mundo. Y se me salía el aire soplado con fuerza por la nariz, cuando me lo suponía.

Pero hoy, tantos años después, sé que no teníamos la real opción, sino en la expresión vana, en la ocurrencia y en la ficción.

De cualquier forma, me hubiera gustado ser el hombre mas feliz del mundo con la mujer más feliz del mundo.

Que Dios nos siga bendiciendo a todos.

La pulga, el perro y el tigre. Cuento infantil. Original.

La pulga, el perro y el tigre.


En una hacienda del llano, había 8 perros que les encantaba comer pulgas, y las que no se comían, las depositaban en una caja de papel, hasta reunir más de mil de ellas, para cuando les diera hambre.

Había una pulga llamada Dinorina, que tenía 4 pulgas hijitas, pero resulta que, como se fueron de vacaciones a otra hacienda vecina, ella tenía que llegar hasta allá, y sin embargo, era muy lejos el lugar, y no había transporte.

A Dinorina se le ocurrió la idea de meterse en el cuero de uno de los perros, y sin dar ninguna señal de estar allí.

Así lo hizo, y una mañana saltó al lomo de uno de los perros, y este, justamente, iba con dirección a la hacienda donde estaban las 4 pulguitas.

Pero cuando casi iban llegando, el perro se dio cuenta de que Dinorina iba en su cuerpo como pasajera, y empezó a pegar los dientes para comérsela, pero ella era muy astuta, y
lograba escapar, hasta que el perro la tomó entre sus patas delanteras, y le dijo:

—Tú sabes que a mí me encanta comer pulgas.

Ella asintió:

—Sí, lo sé, pero voy a buscar a mis 4 hijitas.

Al perro se le alegró el ojo, y le propuso irlas a buscar, Y que él las llevaría en su piel, sin ningún problema. En el camino se iba imaginando su bocado delicioso.

Así hicieron, y las 5 pulgas iban tranquilas durmiendo, cuando de repente al perro se le apareció un tigre salvaje, el cual, de primeras, le lanzó un manotón perro aunque lo peló.

Muy buena suerte tuvo el perro pues el tigre era sumamente amigo de Dinorina, quien al darse cuenta de la situación, saltó, y el tigre la reconoció.

Estuvieron hablando perro, pulga y tigre, y acordaron que el tigre no le haría daño al perro ni el perro a las pulgas.

Fue así como llegaron de nuevo a casa, y ya en ella, los demás perros les dieron la bienvenida, y entre todos se juraron amistad mientras vivieran juntos.

Así termina una historia muy bonita.

Dios bendiga a todos. Vivan los niños.

La nostalgia. Reflexión.

La nostalgia.


Muchísimas veces llega a mí algo que se denomina nostalgia. El corazón adquiere una bella tristeza, y una mansedumbre en el alma me orienta hacia un pasado de dicha que no volveré a vivir.

La niñez allá en mi humilde pueblo, los otros niños, los juegos, la inocencia y la amistad tejen una cadena de recuerdos bonitos, por la que van subiendo mis imaginaciones hasta llegar a lo más alto… y allí quiero ver a Dios.

También me llegan reminiscencias de amistades y de condiscípulos que están siempre latentes cada día aunque ellos me hayan olvidado, pero claro, ha pasado tanto tiempo envuelto en rollos de silencio y quietud, que no hay justificación para la culpa.

La nostalgia es, indudablemente, esa tierna combinación de una linda tristeza con hermosos sentimientos del corazón, por acontecimientos o experiencias disfrutadas en toda su solidez. La nostalgia no tiene nada que ver con la vejez. y llegué a escribir mis memorias a la edad de 41 años, algo que me dijeron que era muy prematuro.

Esas memorias están guardadas en una carpeta, y de vez en cuando reviso esas hojas escritas en una vieja máquina de escribir Remington, que perteneció a mi hermana mayor cuando empezó a trabajar como secretaria en el concejo municipal de mi ciudad San Juan de los Morros, en 1970. Cuando mejore la situación, haré diligencias para publicarlas.

La nostalgia. La nostalgia. Sí, la nostalgia hace ser feliz cuando se trae con agrado y ganas de extasiar el corazón en paseo sublime por parajes de felicidad.

Las nostalgias son agradables y por eso cada día las llevo en mi corazón.

Bendiciones de Dios para todos.

El milagro. Microrrelato.

El milagro.


Miguel Santaella había realizado estudios de medicina, pero desde pequeño, su deseo era ser arquitecto y, en vista de que no quedó seleccionado en la carrera de su agrado, decidió emprender el camino de las ciencias médicas.

Destacaba en su curso por ser dedicado, disciplinado y responsable aunque no tenía pasión, pero aun así, logró titularse sin ningún problema para hacerse del título para ejercer en tan delicada rama de la vida, como es la salud.

Con apenas 23 años, logró agregar a su pared el flamante diploma de especialista. Y lo contradictorio era que no tenía pensado no planificado desempeñarse en su especialidad y, en cambio, montó un taller de fábrica de ropa para damas, caballeros y niños en su ciudad natal.

Miguel se casó con una joven maestra a los 26 años de cuya relación nació una niña.

Pero su esposa de 25 años, de pronto presentó un cuadro clínico que reflejaba su grave estado de salud, porque se le diagnosticó un cáncer de colon muy agresivo, y solo un milagro de Dios podía hacer recobrar la salud de la muchacha.

Entonces fue cuando se le encendió la idea, e implorando al cielo, elevó sus oraciones para recibir sabiduría en la rama en que se tituló.

Como el tiempo apremiaba por la vida de la muchacha, duraba de noche y de día metido entre los libros, investigando las características y evolución de ese cáncer, y él mismo decidió tratar a la mujer.

Dejó el taller de ropa en manos de un hermano suyo, e indudablemente, que recibió iluminación sobrenatural porque ella se fue recuperando de manera rápida y sorpresiva.

A los 2 meses, los médicos que habían diagnosticado la terrible enfermedad, quedaron perplejos al ver los resultados que les mostró Miguel, con radiografías, ecosonogramas y reportes médicos.

Desde esa experiencia, Miguel comprendió que si alguien se profesionaliza en una especialidad, debe continuar y rendir al máximo.

Que Dios les bendiga cada día

Déjame ser tu poeta. Décimas tradicionales.

Déjame ser tu poeta.


Para que suene mi verso
con la claridad completa,
déjame ser tu poeta
en el panorama terso.
Voy a poner todo esfuerzo
en que salgan mis poemas
como bonitas diademas
ceñidas a tu cabeza
de fabulosa princesa
con perlas, joyas y gemas.

Deja que mi inspiración
salga de tus ojos bellos,
y que brillen sus destellos
convertidos en canción.
Transfórmate en la razón
de mi nerudesca musa
y que con corchea y fusa
te vuelvas la melodía
que me alegre noche y día
en felicidad confusa.

Déjame ser tu poeta
para enviarte lindas flores
de olores y de colores
en letras de una cuarteta.
Deja que siempre se meta
el sol de mi poesía
cual si fuera una bahía
que del cielo hace pizarra,
y de su rima se agarra
con ilusión, vida mía.

Quiero ser el que te escriba
muy bellas composiciones
producto de las visiones
de tu imagen fresca y viva.
Siempre te ubicaré arriba,
y serás mi firme en mi meta
pues en mi decisión neta
te pido de corazón
que para toda ocasión
¡me dejes ser tu poeta!

Ayúdame.

AYÚDAME.


Ayúdame a encontrar la manera más adecuada y efectiva de alejarme de ti, que mientras más abarcas y arropas mi vida, siento que voy con rumbo a la desolación del alma, y por ello quiero más tu comprensión que tu lástima.

Las dádivas que recibo de tus manos y de tus labios solo alcanzan para alimentar ilusiones y emociones que van construyendo una fortificación de inútil dependencia, y ya podrás creer y saber que no existe perspectiva, que pueda definir un mundo de esperanza.

Se llena tu diario vivir con la poesía que te escribo, y que muestras orgullosa a quienes te leen en las redes, y escribes muy oronda y entusiasta que es a ti a quien alude mi verso, sin obviar la calzadura de la pertenencia de la autoría.

Pero yo quiero algo más que un entretenimiento. Sé que no eres mala ni tu propósito es desolar sentimientos, pero te has erigido en ese vicio que hace que quiera saber de ti a cada instante, y resulta que, también, me encanta que me publicites.

¿Extraña posición? Sí. Es como querer lo que no quiero y atraer lo que no me conviene, pero esa es la única forma en que puedo acercarme a ti.

Es ese el motivo que me coadyuva a pedirte que me des fuerza para perderme de tu panorama, pero el solo imaginarme que ya no podré seguir así, me da terror.

Aun así, recurro a ti para que me ayudes a olvidarte, o a otra opción, que es quedarte conmigo por completo.

Esta es una carta que te envío en medio del temor de perder todo, y la otra posibilidad, que es la de seguir igual cada día.

Post data: Esta carta no fue enviada.

Diferencias entre un llanero de antes, y un llanero de ahora.

Diferencias entre un llanero de antes, y un llanero de ahora.


Preámbulo.

A continuación se presentan 10 casos de cambio operados en la vida de un hombre del llano, como en mi caso, que nací en Las Mercedes del Llano en 1954 y, aunque conservo las costumbres que me enseñaron mis antepasados, he observado y palpado la vida en ambos aconteceres

1.- El llanero de antes se levantaba entre 3 y 5 de la madrugada.
.-El llanero de ahora se levanta a las 10 de la mañana.

2.- El llanero de antes lo primero que bebía era un café guayoyo.
.-El llanero de ahora, lo primero que bebe es una jarra de Fructus

3.- El llanero de antes oía un joropo de El Carrao de Palmarito*.
.- El llanero de ahora oye un reguetón de Daddy Yankee.

4.- El llanero de antes usaba sombrero y alpargatas.
.- El llanero de ahora usa piercing y zarcillos.

5.- El llanero de antes cargaba una mochila llena de billetes.
.-El llanero de ahora carga tarjetas electrónicas multicolores.

6.- El llanero de antes se ponía calzoncillos mangas largas.
.- El llanero de ahora se pone hilo dental.

7.- El llanero de antes dormía en chinchorro con mosquitero.
.- El llanero de ahora duerme en cama con aire acondicionado.

8.- El llanero de antes utilizaba cuchillo para cortarse las uñas.
.- El llanero de ahora no se corta las uñas.

9.- El llanero de antes espantaba la plaga con bosta de ganado.
.-El llanero de ahora espanta la plaga con plaquitas conectadas a la electricidad.

10.- El llanero de antes bebía agua de los charcos y lagunas, de manera directa.
.-El llanero de ahora bebe es agua tratada, y si no, se enferma.

La ortografía en el tiempo.

La ortografía en el tiempo.


Puede decirse que la ortografía es cambiante, evolutiva y activa debido a que nos encontramos con nuevos elementos que se incorporan a las reglas necesarias para el buen uso del idioma.

Se define la ortografía a un sustantivo de género femenino, como:

«Forma correcta de escribir las palabras y de utilizar los signos auxiliares de una lengua, respetando sus reglas».

En cuanto a los hispanohablantes, existe un organismo encargado de estudiar, analizar y concluir acerca de la manera correcta para el empleo de las palabras escritas, y sus signos auxiliares, tales como la coma, el punto, etcétera. Se denomina Real Academia Española.

Y ese proceso que se registra cada día de la vida, hace que leer un libro de hace 10, 15 o 20 años, nos va a causar diferente impresión, al notar que en él se hallan palabras que fueron transformadas en su estructura, o abolidas.

Igualmente, los signos de puntuación son usados de manera más abundante, sobre todo, la coma, y hay tendencia de desaparición del punto y coma. Ahora la coma se emplea para refrescar la vista del lector, y en realidad, uno siente un alivio o respiro, cuando una coma ofrece un breve descanso.

Los párrafos han recibido el impacto de estas renovaciones, porque de acuerdo con los pareceres, a una persona le complace más el digerir un párrafo de 3 o 4 líneas que 1 párrafo de 6, 7 o más líneas. La impresión es grande al solo observar un párrafo de más de 15 líneas, y optan por no leer algo que, tal vez tenga muy buena información.

Ya muchas palabras acentuadas, han perdido el tilde, como solo cuando es sinónimo de
únicamente, y se ha hecho énfasis en que guion o ti no llevan tilde.

De seguro, si uno toma un libro escrito hace 20 años, se encontrará con palabras que ahora no se usan como antes.

Ese es el dinanismo del castellano, y siempre hay que estar atento a cualquier innovación, de parte de la Real Academia Española.

Que Dios nos bendiga a todos , por igual.